
Este planteamiento se desprende de las conclusiones a las que arribó este grupo, donde se destaca la necesidad de que el tribunal tenga la capacidad jurídica, vinculante de prevenir, juzgar y sancionar a los Estados, las empresas y personas que contaminen y provoquen el cambio climático por acción u omisión.
También concluye que Tribunal juzgue penal y civilmente a las naciones, estados, así como a las transnacionales, multinacionales y a toda aquella personal natural o jurídica responsable de agravar los impactos del cambio climático y realizar actividades destructivas ambientales a la Tierras señala la red Erbol
Las demandas ante el Tribunal las podrán formular todos los pueblos, naciones, nacionalidades, Estados o personas naturales y jurídicas que hayan sido o no afectadas sin necesidad de haber agotado las instancias nacionales.
El Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental estará constituido por representantes de los pueblos, naciones, nacionalidades y Estados comprometidos a respetar y cumplir los principios de esta instancia con jurisdicción y competencia internacional.
RECOMENDACIONES
"Convocamos a los pueblos del mundo a acudir a los mecanismo jurídicos legales existentes en sus países para procesar y sancionar a aquellos que atenten contra la tierra y la humanidad cuyas acciones y omisiones agraven el impacto del cambio climático demandado el cese inmediato de sus actividades", señala una de las recomendaciones.
Hacemos un llamado, agrega, a los pueblos del mundo a unirse a la lucha constante por la consolidación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental; así como para ejercer presión a los gobiernos que no cumplen los compromisos adquiridos en el marco de la convención sobre cambio climático y el protocolo de Kyoto.
El grupo de trabajo cinco de la Conferencia de Tiquipaya insta a los pueblos a proponer y promover una profunda reforma de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que todos sus estados miembros cumplan las resoluciones del Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental.
"A los pueblos del mundo instamos a profundizar los debates desde los diferentes puntos de vista sobre la independencia y vinculación de constitución del Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental en relación a los mecanismos multilaterales existentes", añade el documento.
Se tras la lectura de las conclusiones se aprobó dos resoluciones: la primera que Bolivia sea sede del Tribunal y; la segunda, la conformación de una comisión impulsora para la conformación de esta instancia que juzgará los casos de contaminación del medioambiente.